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¿ QUÉ HACEMOS SI NUESTROS HIJOS SUSPENDEN?

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En Academia DELTA llevamos más de 20 años dedicados a la enseñanza y al refuerzo escolar desde edades muy tempranas. Es por eso que muchos padres confían en nosotros cuando los resultados académicos de sus hijos e hijas no son los adecuados. Los hábitos de estudio son esenciales para afrontar con éxito las evaluaciones del curso y la recuperación de las asignaturas que hayan quedado para septiembre. Es por eso que se requiere constancia y disciplina y es probable que el suspenso venga de la falta de constancia durante el curso. En este sentido, el apoyo de los padres es fundamental para poder supervisar el estudio de ellos.

Desde Academia DELTA recomendamos que se sigan estas técnicas de estudio a la hora de preparar la recuperación de las asignaturas que quedan pendientes:

Estudiar siempre a la misma hora y en el mismo lugar. Fijar una hora determinada para estudiar ayudará a consolidar su hábito, mientras que hacerlo en el mismo lugar, favorecerá su concentración. El sitio de estudio, además, debe estar bien iluminado y ventilado, mantenerse alejado de distracciones y contar con una silla y una mesa adecuadas.

Estudiar todos los días. Es importante dedicar un tiempo al estudio cada día entre semana. Este hábito ayudará a fijar conocimientos, y evitará situaciones como el atracón del día antes de un examen.

Planificarse. Antes de comenzar a estudiar, es importante que revisen las tareas que hay que hacer y los contenidos que van a repasar, y que pongan orden.

Establecer una hora. Ellos mismos deben fijarse una hora para ponerse a estudiar, y no esperar a que los padres se lo digan. En verano, mejor a primera hora de la mañana, después del desayuno, para tener el resto del día libre para actividades de ocio en familia o con amigos.

Dedicar en torno a una hora al estudio. Si tus hijos están en Primaria, no deben dedicar más de 50 minutos a realizar sus tareas y estudiar. En cambio, si están en Secundaria, lo habitual es que dediquen entre media hora y una hora a las tareas, y de tres cuartos a una hora para estudiar. El tiempo de dedicación variará en función de si han suspendido una asignatura o más de una.

Comenzar a estudiar por lo difícil, y acabar por lo fácil. Cuando su nivel de concentración esté en su punto más álgido, pasar a lo más difícil, y dejar lo más fácil para el final, cuando ya están cansados.

En definitiva, se trata que aprendan unas rutinas de estudio para poder ayudarles a lograr con éxito el curso académico, y más allá, el que aprendan estas técnica les servirán para toda su vida educativa.
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